OBRA DRAMATICA COSTUMBRISTA, PARA "AFAN"

       1.- LAZARO:

     Pues sepa vuestra merced, ante todas las cosas, que a mi me llaman…, hijo de …

aldea de … mi nacimiento fue dentro del rio…por la cual causa tomé el sobrenombre,

, y fue de esta manera. Mi padre, que Dios perdone, tenía cargo de proveer un molino que está en la ribera de aquel rio, en la cual fue molinero más de 15 años. Y estando mi madre una noche en la casa, preñada de mi, tomóle el parto y parióme allí. De manera que con verdad me puedo decir nacido en el río.

      Pues, siendo yo niño de …años, achacaron a mi padre ciertas aberturas que le hacía en los sacos para robar su contenido, por lo cual fue preso, y confesó y no negó y padeció persecución por la justicia. Espero en Dios que esté en la gloría, pues el Evangelio los llama bienaventurados.

      Mi viuda madre, como sin marido y sin abrigo se viese, determinó arrimarse a los buenos por ser uno de ellos, y vínóse a vivir a la ciudad, y alquilo una pieza y metióse a guisar de comer a ciertos estudiantes, y lavaba la ropa a ciertos mozos del patrón del fundo, de manera que fue frecuentando las caballerizas.

      Ella y un hombre negro de aquellos que las bestias curaban vinieron en conocimiento.  Este algunas veces se venía a nuestra casa y se iba a la mañana. Otras veces, de día llegaba a la puerta, en achaques de comprar huevos, y entrábase en casa, de manera que, continuando la posada y conversación, mi madre vino a darme un negrito muy bonito el cual yo brincaba y ayudaba a calentar. Y acuérdome que, estando el negro de mi padrastro jugueteando con el mozuelo, como el niño veía a mi madre y a mi blancos y a él no, huía de él, con miedo, para mi madre, y, señalando con el dedo, decía:

-¡ Madre, coco!

Respondió él riendo:

-     ¡ Hideputa!

Yo, aunque bien muchacho, note aquella palabra de mi hermanito y dije entre mi: “¡Cuántos deben haber en el mundo que huyen de otros porque no se ven a sí mismos! Un tiempo el mayordomo con amenazas, me preguntaba, y como niño respondía y descubría cuanto sabía de los robos de mi padrastro, con miedo, hasta ciertas herraduras que, por mandato de mi madre, a un herrero vendí.

   Al triste de mi padrastro azotaron y  a la llama de una antorcha se derretía tocino sobre la herida por los azotes y a mi madre  pusieron pena por justicia, la triste se esforzó y cumplió sentencia y por evitar peligro y quitase de malas lenguas se fue a servir y a trabajar en una posada atendiendo el mesón; y allí padeciendo mil importunidades, se acabo de criar mi hermanito, hasta que supo andar, y a mi hasta ser buen mozuelo, que iba a los huéspedes por vino y candelas y por lo demás que me mandaban.

   Y quiso la casualidad que se acercarse al pueblo un ciego buscando mozo que le sirviese...

2.- CIEGO: ¡Snif…snif! ¡Que me maten si no es chancho asado lo que tan golosamente huelo!... será pues primero satisfacer la necesidad, que tiempo habrá después para las obligaciones¡ A ver Quien atiend.. ¿Eh? (ingresa a la posada y resbala)

     3.-  LAZARO: ¡Cuidado Señor!

4.-  DUEÑO: ¡Lo siento mucho señor! ¡No era intención del muchacho hacerle tropezar!

5.- CIEGO: ¡AYY! ¿Pero qué lugar es este que trata a sus clientes a golpes?

6.- DUEÑO: ¡Lázaro, corre a buscar algunas viandas y vino, rápido!

7.- CIEGO: ¡Creo, buen hombre que para curar el agravio mejor me vendrá probar un trozo de su delicioso asado!

8.- LAZARO: (a parte)...y ni que decir tiene que, poniendo siempre como pretexto el terrible accidente sufrido el ciego llenó su estómago con cuanto manjares permitió la pobre despensa del dueño..

9.- CIEGO: ¡Más vino muchacho!...ven, ven, muchacho he de hablarte.

10.- LAZARO.: ¿Para qué me quiere señor?

11.- CIEGO: ¡Ando buscando mozo en esta ciudad! ¿Quieres venir conmigo?

12.- LAZARO: ¡Sí, creo que aceptare, señor, si mi madre acepta!...Así, una vez ultimados los trámites, me despedí de mi madre y el dueño de la posada, y partí con mi primer amo hacia las afueras del pueblo.

 

 

 

 

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