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LUIS IBAN  AYALA VERA

MITOS SOBRE EDUCACION

Enviado por LUIS IBAN AYALA VERA el 29/12/2011 a las 10:04 AM

Mitos en el debate sobre educación


En el debate educacional de este año se plantearon muchos cuestionamientos a nuestro sistema escolar que no siempre se sostienen empíricamente. Es evidente que éste tiene algunas particularidades que no se observan en otros países, pero de ahí no se desprende que ellas necesariamente constituyan problemas graves. Los desarrollos de los modelos educacionales en los más diversos países obedecen a una serie de circunstancias específicas de cada uno y, por tanto, difíciles de replicar en otros. Muchas veces se culpa a esas especificidades de las deficiencias en los indicadores educacionales, pero rara vez se establecen empíricamente esas responsabilidades.

Obviamente, el debate educacional se enriquece si las diversas afirmaciones son sometidas a un mayor escrutinio. Aborda esta tarea una reciente publicación del centro de estudios Libertad y Desarrollo, uno de cuyos aspectos más interesantes se refiere a los desempeños de establecimientos con fines de lucro respecto de los privados sin fines de lucro y los municipales. Se establece que no hay diferencias sistemáticas entre los de unos y otros, y que más bien se observa una marcada heterogeneidad de resultados dentro de cada grupo. Las estimaciones de Libertad y Desarrollo incluso sugieren que los peores desempeños, aun después de controlar por variables socioeconómicas, estarían en los establecimientos públicos. Así, una política dirigida a suprimir la existencia de colegios con fines de lucro no afectaría los resultados del sistema educacional (de hecho podría afectarlos a la baja) y, en cambio, sólo reduciría su diversidad.

Contrariamente al imaginario que se ha construido en torno a los establecimientos con fines de lucro, los antecedentes recopilados en este estudio muestran que ellos son pequeñas organizaciones formadas en su mayoría por profesores y que exigen un financiamiento compartido que sería, en promedio, 17 por ciento inferior al que demandan los colegios sin fines de lucro. Es claro que estos sostenedores no están extrayendo grandes sumas de las familias y tampoco están logrando un desempeño inferior al observado en otras organizaciones de distinta naturaleza. Por cierto, esto no significa que los resultados sean muy satisfactorios, pero es claro que éstos se obtendrán mediante otras políticas antes que por medio de la supresión de los planteles con fines de lucro.

El financiamiento compartido, puesto en marcha por la Concertación en 1993, es identificado como responsable de la segregación que caracteriza a nuestro sistema educacional y se postula suprimirlo para avanzar en una reducción de este problema. Sin embargo, el análisis que realiza este centro de estudios no permite respuestas fáciles. Contrariamente a lo que podría dictar el sentido común, hay mayores niveles de integración en los establecimientos con financiamiento compartido. En cambio, es en los establecimientos municipales -que atienden básicamente a alumnos vulnerables- donde se observa una menor integración, lo cual parece indicar que, más que segregación, hay desconfianza en la capacidad de la educación pública para satisfacer los objetivos que se ha propuesto el país.

Que el financiamiento compartido no es una fuente importante de segregación ha quedado en evidencia también en estudios previos, como los de los economistas Francisco Gallego y Andrés Hernando. Por cierto, es un asunto que requiere de seguimiento continuo, para asegurar que la libertad de los padres de aportar a la educación sea equilibrada con políticas públicas que eviten los potenciales riesgos de segregación.

Una política dirigida a suprimir los colegios con fines de lucro no afectaría los resultados del sistema educacional (de hecho podría afectarlos a la baja) y, en cambio, sólo reduciría su diversidad.

OPINION

La insuficiente calidad de la educación privada no es una novedad. En el año 2000, el informe del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ya consignaba que el desempeño de los estudiantes del nivel socioeconómico superior no alcanzaba al de un estudiante promedio de dicha organización. Según esta misma medición, en 2006 sólo uno de cada mil alumnos de 15 años alcanzó el estándar superior de competencias.
Sin duda, parte de la responsabilidad en esta insuficiente calidad de la educación privada radica en los mismos colegios particulares pagados. Antecedentes dados a conocer en estos días muestran que, teniendo el sector privado mayor libertad para efectuar modificaciones curriculares y establecer incentivos, no se percibe que sus planteles estén adoptando medidas para mejorar la calidad de sus profesores. Por el contrario, hay escasa rotación; la participación en actividades de perfeccionamiento es más baja que en la educación municipal; entre 2005 y 2009 el salario por hora de los docentes de aula subió sólo en cinco por ciento -contrastando con el 10 por ciento en la municipal y particular subvencionada-, y el de los directivos se mantuvo en el mismo nivel (el aumento en el sector municipal fue de 16 por ciento, y de 10 en el particular subvencionado). Con todo, llama la atención que el alza de remuneraciones en los colegios municipales se dio principalmente en los profesores de mayor edad, mientras en la educación particular fue en aquellos menores de 30 años [...]"

emol/liav

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